Copyright 2019 - Liceo Alberto Candeau 2016

-

El 27 de noviembre se cumplieron 35 años del Acto del Obelisco que se constituyó en un hito en la transición hacia la democracia. En dicho acto, el actor ALBERTO CANDEAU, se erigió en la voz de los uruguayos que peleaban por derribar la dictadura. Estamos orgullosos de llevar su nombre. Compartimos con Uds. el discurso.

**********************

 **********************

Texto elaborado por la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Representantes en ocasión de la designación de nuestro liceo con el nombre de Alberto Candeau

Actor y director teatral, Alberto Candeau nació en Montevideo, en la Ciudad Vieja, pero pasó su infancia y adolescencia en el barrio del Reducto, que marcó su estilo de actor intuitivo, con gran sentido de lo popular.

Se inició profesionalmente con Carlos Brussa y luego de participar en varias experiencias fallidas de formar elencos oficiales estables en Uruguay, ingresó en el grupo fundador de la Comedia Nacional en 1947, donde permaneció hasta su muerte, el 21 de enero de 1990.

Su trayectoria artística fue larga y significativa. Como intérprete, fue varias veces laureado por Casa del Teatro, Círculo de la Crítica y Asociación de Críticos Teatrales del Uruguay. Hizo también radioteatro, televisión y cine, en este último rubro con los films uruguayos "El pequeño héroe del Arroyo de Oro" y "Ladrón de sueños", y en el argentino "El candidato". En Uruguay y en Buenos Aires es recordada su interpretación de Galileo Galilei, en la obra dirigida por Ruben Yáñez. Candeau solía repetir - dicen sus colegas - que él quería ser un mensajero de la verdad, como reclamaba Bertolt Brecht y su personaje Galileo: "El que no sabe la verdad no es más que un estúpido. Pero el que la sabe y la llama mentira es un criminal".

 

Entre los años 1955 y 1985 dirigió diecisiete espectáculos, todos ellos con la Comedia Nacional, a excepción de uno, que realizó con El Galpón. Entre sus obras más recordadas figuran "Despierta y canta" de Odets, "El chalet de Gardel" de Leites y "Procesado 1040" de Patrón, que fuera uno de los mayores éxitos de público del elenco oficial. Después de la dictadura militar, presidió la Casa Bertolt Brecht, desde la cual promovió la divulgación de las obras teatrales de Brecht en las salas montevideanas y del interior, los contactos de los actores uruguayos con la tradición teatral alemana y obtuvo la ayuda solidaria del teatro alemán para el restablecimiento de los equipos de las salas nacionales que habían sufrido serios daños.

Fuera del teatro, su figura será siempre asociada al inolvidable acto del 27 de noviembre de 1983, en el cual medio millón de uruguayos, convocados por todos los partidos políticos, se reunieron al pie del Obelisco, en reclamo de "Libertad, trabajo y democracia" y con la consigna: "Por un Uruguay democrático y sin exclusiones". 

Los que allí estaban y los que siguieron las transmisiones radiales y televisivas de ese acto histórico jamás olvidarán su voz grave dando vida a la proclama en la que "los orientales ratificamos nuestra voluntad de constituirnos en nación libre y soberana, así como la norma sesquicentenaria que instauró la noble práctica de renovar mediante su voto libérrimo a sus representantes en un día como hoy, el postrer domingo del mes que ya perece".

Su profundo conocimiento de las características del pueblo uruguayo se revela en una anécdota que él mismo relatara, referida a una presentación en el Teatro Apolo del Cerro, en 1962, de la obra "Largo viaje de un día hacia la noche". Recordaba Candeau que, ante las dudas de sus compañeros sobre la reacción del público de ese barrio montevideano ante una obra de tres horas y media de duración, en la cual se representaba el diálogo de los cuatro personajes, él sonreía y les decía: "esperen y verán". Tal como él lo esperaba, cuando terminó el primer acto se escuchó un cerrado aplauso y el silencio absoluto en la platea indicaba a los actores con qué atención los espectadores seguían la obra. Bajó el telón con una cerrada ovación. La actriz Nelly Weissell tomó a Candeau del brazo y le dijo, asombrada: "Candeau... ¿qué pasó? La escucharon y entendieron mejor que en el Solís ... ¿Cómo sabía que iba a ser un éxito?". Entonces Candeau explicó a sus compañeros que él conocía a ese público, que era "un público integrado, en su gran mayoría por los descendientes de la gente que pobló el Cerro, trabajadores de los frigoríficos, hombres de distintas nacionalidades: rusos, polacos, judíos, lituanos, griegos, con una tradición cultural traída de sus comarcas. Hombres a los que siempre les interesó el teatro; fue una inquietud que se la inculcaron a sus descendientes".

A su fallecimiento, la Intendencia Municipal de Montevideo y sus admiradores lo honraron, colocando una máscara de bronce en el Parque Batlle y Ordóñez, frente al Obelisco a los Constituyentes.

Creemos que la designación de una institución educativa tiene que llevar consigo la valoración especial de uruguayos destacados, que son ejemplo para las generaciones futuras de trabajo, disciplina, compromiso con la gente y con la convivencia democrática.

En este entendido consideramos oportuna y proponemos a la Cámara la designación del Liceo de Paso Carrasco, del departamento de Canelones, con el nombre Alberto Candeau.

PROYECTO DE LEY

Artículo Único.- Desígnase "Alberto Candeau" al Liceo de Paso Carrasco, departamento de Canelones, dependiente del Consejo de Educación Secundaria (Administración Nacional de Educación Pública).

Sala de la Comisión, 22 de octubre de 2003.